La pasarela ya no es solamente un espacio donde mostrar prendas. En la edición 2026 de BAFWEEK, una tendencia atravesó buena parte de la programación: transformar el desfile tradicional en un espectáculo en el que la moda convive con la danza, la música, el teatro, la escenografía y diferentes recursos performáticos.
Al menos ocho marcas de la grilla –María Cher, Lulú Martins, Top White, Sadaels, Decrisci, Luz Ballestero, Vanesa Krongold y Lujan Sáez- exploraron este formato, aunque cada una lo hizo desde un lenguaje diferente. Actos, cambios de iluminación y sonido, intervenciones musicales y escenarios construidos especialmente para cada colección demostraron que la puesta en escena también puede formar parte del relato de una marca.
María Cher celebró sus 25 años con cinco escenas
Una de las propuestas más ambiciosas llegó de la mano de María Cher, que aprovechó BAFWEEK para celebrar sus 25 años de trayectoria.
María Cherñajovsky fundó la firma en septiembre de 2001, luego de una etapa de formación personal y estética atravesada por su paso por Londres y la influencia de la cultura rock, un universo que continúa presente en la identidad de la marca.

Para conmemorar el aniversario, desarrolló una puesta dividida en cinco escenas, en las que prendas pertenecientes al archivo histórico dialogaron con danza, música original y proyecciones de imágenes de distintas épocas.
La propuesta contó con dirección general de Cherñajovsky, puesta en escena e iluminación de Sergio Lacroix, coreografía de Andrea Servera y música original de Migue Castro.
El cierre estuvo dedicado a la colección Verano 2027, construida alrededor de tres conceptos: transformación, curiosidad y sensualidad.
Lulú Martins llevó un cuento japonés a la pasarela
Lulú Martins eligió otro camino para construir su universo. La diseñadora, que fundó su marca en 2009 cuando tenía 19 años y aprendió sus primeros conocimientos de costura junto a su abuela, presentó una instalación inspirada en el cuento japonés “El Puente de Tanabata”.
La escenografía incluyó montañas pintadas a mano sobre MDF, bajo la dirección de arte de Melanie Antón, además de marionetas de pájaros en movimiento y modelos que sostuvieron mariposas mecánicas realizadas en papel.

La puesta recuperó la historia de Vega y Altair, dos estrellas separadas que, según la leyenda, consiguen reencontrarse una noche al año. De esta manera, el desfile utilizó elementos escénicos para trasladar al público al relato que funcionó como punto de partida de la colección.
Top White: del boliche al “walk of shame”
En una clave completamente diferente, Top White, firma argentina especializada en indumentaria femenina vinculada a fiestas y salidas nocturnas, convirtió su desfile en la reconstrucción de una noche porteña.
La presentación estuvo organizada como una obra en cuatro actos: “El ingreso”, “El corte”, “La salida del boliche” y “The walk of shame”.
La secuencia siguió el recorrido desde la llegada a una fiesta hasta la mañana siguiente y estuvo acompañada musicalmente por “Walk on the Wild Side”, de Lou Reed. Así, las prendas quedaron insertas dentro de una historia reconocible y cotidiana en lugar de sucederse únicamente como looks sobre una pasarela.
Sadaels convirtió el desfile en un talent show
Sadaels llevó la experimentación hacia otro terreno y planteó su presentación como un talent show.
Detrás de la firma se encuentra Juan Hernández Daels, diseñador formado en sastrería y diseño en Bélgica, que combina elementos de esa tradición europea con referencias de la cultura argentina, entre ellas el guarda pampa, la flor de lis y las herraduras.

Durante el desfile, las modelos aparecieron frente a una cortina de color mientras un spot circular de luz acompañaba individualmente cada look.
Al llegar al centro de la pasarela, algunas de ellas rompieron con el recorrido convencional: se detuvieron para cantar, bailar, tocar instrumentos o realizar diferentes gestos personales antes de continuar caminando. El resultado desdibujó los límites entre modelo, intérprete y performer.
Decrisci llevó un box de competición a BAFWEEK
La inspiración deportiva de Decrisci encontró en el automovilismo nacional el escenario para su propuesta.
La firma liderada por Eduardo “Edu” de Crisci, exjugador de rugby devenido diseñador, se caracteriza por una estética deportiva y urbana, prendas oversized y referencias a disciplinas como el básquet y el hockey sobre patines.
En articulación con ACTC, la marca desarrolló una colección vinculada al automovilismo argentino y construyó un box de competición como centro de la puesta.
El espacio funcionó simultáneamente como escenografía y backstage abierto: los cambios de vestuario y la preparación de los modelos sucedieron frente al público, incorporando aquello que habitualmente permanece oculto detrás de un desfile a la experiencia de los espectadores.
La presentación reunió aproximadamente 30 looks y contó con dirección de fotografía de Maguito 420.

Luz Ballestero propuso un viaje a través de cuatro actos
La experiencia también fue central para Luz Ballestero, que estructuró su presentación en cuatro actos concebidos como las diferentes etapas de un viaje.
Los cambios de luz, temperatura y sonido acompañaron el recorrido por distintos paisajes, haciendo que el entorno se transformara a medida que avanzaba el desfile.
La ambientación estuvo a cargo de La Espina y convirtió los estímulos sensoriales en parte de la narrativa de la colección.
Vanesa Krongold convirtió la Sala de Ventas en una ópera
Una de las intervenciones más teatrales fue la de Vanesa Krongold. Nacida en Buenos Aires en 1988, la diseñadora lanzó su firma en 2012 y a lo largo de su trayectoria presentó colecciones en ciudades como Berlín, Nueva York, Milán y Seúl.
Para BAFWEEK eligió transformar la Sala de Ventas en un teatro y presentó “La Ópera”, su colección primavera-verano 2027.

La propuesta combinó piezas de alta costura y ready to wear dentro de una escenografía construida con textiles recuperados y estampados propios, llevando el lenguaje teatral al centro de la presentación.
Lujan Sáez debutó con música en vivo
Lujan Sáez también incorporó el espectáculo en vivo en su debut como marca propia bajo el legado de ONA SÁEZ.
La diseñadora sumó a la presentación una performance musical de Lisa Scha, artista emergente que acompañó el desfile en vivo.
La intervención reforzó una de las características que atravesó esta edición: la incorporación de otras disciplinas artísticas como parte integral de la presentación de las colecciones.

Cuando la colección deja de ser lo único que importa
Las propuestas vistas durante BAFWEEK muestran un desplazamiento en la forma de pensar los desfiles. La ropa continúa siendo protagonista, pero ahora comparte ese lugar con el espacio, la música, la iluminación, los intérpretes y el relato.
Desde la recuperación del archivo de María Cher hasta la ópera de Vanesa Krongold, el talent show de Sadaels o la noche de boliche imaginada por Top White, cada firma utilizó la puesta en escena para construir un universo alrededor de sus prendas.
En el año de su 25° aniversario, BAFWEEK encontró así uno de sus denominadores comunes en la moda performática: desfiles que buscan dejar de ser únicamente una sucesión de looks para convertirse en experiencias capaces de contar una historia.
BAFWEEK se desarrolla del lunes 24 al viernes 28 de agosto en La Rural, en Buenos Aires, como parte de la celebración por los 25 años de la plataforma.
Las marcas que acompañan BAFWEEK 2026
La edición también cuenta con distintas alianzas comerciales vinculadas a la gastronomía, la belleza y la industria automotriz.
Nespresso participa con propuestas centradas en el café, que incluyen recetas clásicas y cocktails desarrollados para la ocasión. CHANDON, por su parte, cuenta con un espacio propio destinado a los encuentros previos y posteriores a los desfiles, acompañado en distintos momentos por propuestas gastronómicas de Chu-chú.
Chevrolet se incorporó con una experiencia vinculada al diseño, el arte y la innovación, con el Spark EUV y la Captiva PHEV como parte de intervenciones creativas realizadas por Vanesa Krongold y Samot.
En el universo de la belleza, Rimmel London acompaña la edición con su propuesta enfocada en el maquillaje como herramienta de expresión, mientras que L’Oréal Professionnel participa por primera vez como sponsor oficial de BAFWEEK Primavera/Verano 2027. Su equipo de estilistas está a cargo de los peinados y el estilismo capilar de las pasarelas, adaptando cada propuesta a la identidad de las diferentes colecciones.







