–¿Cómo y dónde surgió la idea de encarar este proyecto juntas?

–Surgió como la virtualidad misma, en pandemia. Vimos una nube en el desierto que lo cambió todo. CROMÁTICA nació en pandemia y creció a pasos agigantados, porque siempre existen oportunidades, solo que a veces estamos concentradas solamente en mirar “el vaso medio vacío”.

 

–¿Qué virtudes destacan y no cambiarían de este equipo?

–La amistad fue creciendo y se fue consolidando de manera virtual porque una, Nachu, está en Córdoba capital, y la otra, Juli, en la localidad de Devoto. Somos muy opuestas pero muy complementarias, la debilidad de una es la fortaleza de otra, eso nos hace el dúo dinámico perfecto.

–¿Cómo se ven de acá a 10 años?

–Orgullosas de haber ayudado a mujeres de todo el mundo, autorrealizadas porque esas mujeres lograron su objetivo y pudieron ser las creadoras de su vida.

18 febrero, 2021 | 12:48 hs. | Revista OCIO