Hunter dio un nuevo paso en su regreso a la Argentina. La histórica marca británica de botas de lluvia inauguró en Rosario su primer local exclusivo en el país y ya trabaja en un plan de expansión que contempla nuevas aperturas, franquicias y espacios en los que convivirán Hunter, Perramus y Náutica.
La apertura llega poco más de un año después de que la marca retomara sus operaciones en el mercado argentino de la mano de Perramus. La alianza comenzó en julio de 2025 y, según la compañía, los resultados de la primera etapa superaron las expectativas.
Hunter representa actualmente cerca del 20% de las ventas de Perramus y permitió incorporar un perfil de cliente que hasta entonces no formaba parte del público habitual de la empresa.
“Nos sorprendió la demanda”, señaló Francisco Vaca Arenaza, gerente comercial de Hunter, Perramus y Náutica. El ejecutivo destacó que la marca consiguió encontrar compradores incluso en un escenario de retracción del consumo.
Rosario, la ciudad elegida para el primer local
La primera tienda exclusiva de Hunter abrió en Rosario junto con la familia Masoero, un socio comercial que ya trabajaba con Perramus.
La elección de la ciudad respondió tanto a la demanda detectada en la zona como a la estrategia de crecer mediante operadores con experiencia previa junto con la compañía.

El nuevo espacio permite además mostrar una oferta considerablemente más amplia que la disponible dentro de los locales tradicionales de Perramus.
Hunter regresó al país principalmente asociada con sus reconocidas botas de lluvia, pero su catálogo incluye también mochilas, paraguas, gorros y otros accesorios.
Perramus posee, además, la licencia para producir líneas de Hunter en la Argentina.
El modelo con el que quieren acelerar la expansión
La estrategia no se limita a locales exclusivos. El grupo trabaja también en un formato que permitirá reunir distintas marcas dentro de un mismo establecimiento, aunque cada una mantendrá su identidad y su espacio propio.
La intención es desarrollar tiendas de más de 90 metros cuadrados bajo un esquema de franquicias, con sectores diferenciados para Hunter, Perramus y Náutica.
Durante este año el grupo avanzó con locales de este tipo en Mar del Plata y Rosario y proyecta nuevas aperturas durante el segundo semestre. También tiene en carpeta un nuevo punto de venta en Recoleta, vinculado al shopping OH!.
La propuesta apunta a ampliar la presencia territorial de las marcas sin depender únicamente de locales propios.
En paralelo, Hunter ya cuenta con presencia en unas 60 cuentas comerciales de distintos puntos del país.
Hunter pasó de ser un complemento a tener un negocio propio
La evolución de las ventas modificó el lugar que ocupaba Hunter dentro de la estrategia de Perramus.
Cuando comenzó la alianza, la marca funcionaba principalmente como una incorporación internacional que complementaba la oferta existente. Un año después, la demanda empezó a justificar espacios y canales comerciales propios.
El local de Rosario representa ese cambio: mientras que en las tiendas de Perramus predominan las botas y determinados accesorios, el establecimiento exclusivo permite desplegar una colección mucho más amplia.
La compañía considera que Hunter también consiguió atraer a consumidores diferentes de los que tradicionalmente compraban productos Perramus.

Ese resultado reforzó la decisión de avanzar con una red que combine locales exclusivos, franquicias y puntos de venta multimarca.
Una transformación en el negocio de Perramus
La expansión de Hunter forma parte de un cambio más amplio dentro de Perramus, una empresa con más de 100 años de historia en la Argentina.
La firma, que nació como una sastrería en el Microcentro porteño, cuenta actualmente con 18 locales, entre propios y franquiciados, una planta de producción en el barrio porteño de Constitución y más de 180 empleados.
Su modelo productivo también cambió durante los últimos años. Según la empresa, actualmente alrededor del 30% de su oferta se produce localmente y el 70% corresponde a productos importados.
La incorporación de Hunter estuvo ligada justamente a esa nueva estrategia comercial y a un contexto de mayor apertura para las importaciones.

El próximo desafío: convertir la demanda en una red
Hunter había estado fuera del mercado argentino durante varios años, aunque conservaba reconocimiento entre los consumidores.
Su regreso permitió a Perramus sumar una marca internacional a su portafolio y abrir una nueva fuente de ingresos en un contexto complejo para el consumo.
Ahora, el desafío será transformar ese interés inicial en una red de puntos de venta con presencia propia.
La primera tienda exclusiva de Rosario funciona como el comienzo de esa etapa. El objetivo es que Hunter deje de estar asociada únicamente con sus tradicionales botas de lluvia y consiga consolidarse como una marca integral dentro del mercado argentino.







