La educación tuvo un lugar destacado durante el Super NET. En el encuentro fue homenajeada María José Alcázar, quien hizo historia al convertirse en la primera mujer en asumir la dirección del Colegio Nacional de Monserrat en los 339 años de trayectoria de la institución.
La profesora, traductora de Inglés y magíster en Dirección de Instituciones Educativas fue distinguida por su recorrido profesional, su compromiso con la comunidad educativa y la trascendencia institucional de su designación.
“Ser la primera mujer después de más de 300 años es un enorme orgullo, pero también una enorme responsabilidad. Lo vivo con mucha alegría y con el compromiso que implica conducir una institución con tanta historia”, expresó en diálogo con Revista Ocio.
Un vínculo que comenzó en las aulas
Sus primeros pasos dentro de la institución fueron durante sus prácticas profesionales y, en 2002, comenzó a trabajar como profesora suplente. “Entré al colegio y me cautivó su historia y su gente. Con el tiempo, ese vínculo se fue transformando en cariño y compromiso cotidiano: primero desde la docencia y después acompañando distintos espacios”, recordó.

Para la directora, el Monserrat representa mucho más que un espacio educativo. “Es una comunidad con una identidad muy fuerte, con personas comprometidas, con historia, con desafíos y también con una enorme capacidad de seguir creciendo”, agregó.
Tradición, innovación y una gestión cercana
Entre sus principales desafíos se encuentra la necesidad de combinar el legado histórico del colegio con las transformaciones que atraviesan la educación y la sociedad. “El Monserrat tiene una identidad muy fuerte y una historia enorme. El desafío es respetar esa tradición y, al mismo tiempo, poder acompañar los cambios que la educación y la sociedad necesitan”, afirmó.
Alcázar imagina su gestión como una que es cercana, innovadora y abierta al diálogo. “Me gustaría dejar una huella humana de cercanía y empatía. Que se recuerde una etapa en la que el Monse pudo crecer sin perder su identidad, fortaleciendo vínculos, impulsando proyectos nuevos y haciendo que cada persona sintiera que su voz importaba”.

Un paso histórico para las mujeres
La llegada de Alcázar a la dirección representa también un avance en materia de igualdad. La educadora vinculó este acontecimiento con un proceso iniciado en 1998, cuando ingresaron las primeras estudiantes mujeres al colegio.
“Pienso en las estudiantes, docentes y trabajadoras que puedan verse reflejadas y sentir que también pueden ocupar lugares de liderazgo. Ojalá llegue un momento en que esto deje de ser excepcional y pase a ser algo completamente natural”.
Su nombramiento abrió una nueva etapa en el Colegio Nacional de Monserrat y convirtió a Alcázar en una referente de liderazgo y representación femenina. Una trayectoria que Revista Ocio y Punto a Punto reconocieron durante el Super NET, en una noche dedicada a distinguir a personalidades que dejan su huella en Córdoba.







