Mi sugerencia es que haga la red más fuerte que pueda con otras madres y otros padres, con vecinas, amigas, etc. No hace falta tener hijos para comprender a las madres, todos tenemos mamá. Y que no se priven del disfrute: no recuerdo si el cajón de la cocina estaba ordenado, pero sí me acuerdo de las veces que mi mamá se sentó a jugar conmigo. Y que está bien querer salir a dar una vuelta a la manzana sola. Hay ahora mismo tantas situaciones diferentes y tanto dolor dando vueltas que, de verdad, con lo que puedan, alcanza.

Beta y si charlamos más íntimo … contame ¿Cómo fuiste vos hace 19 años cuando fuiste madre primeriza? ¿Cómo afrontaste todo lo nuevo? ¿Qué aprendiste de tu mamá? ¿Qué le agradeces?

Con millones de dudas, con una felicidad tremenda, con muchas inseguridades. El choque más grande, y por eso nació MMyA, fue entre lo que veía sobre la maternidad y lo que me pasaba. Lo pude poner en palabras (aquello de la trinchera) y entonces muchas se encontraron en esas palabras. Muchos hombres también vieron a sus mujeres y/o a sus madres en mis textos y entonces me concentré en que quedara bien claro que el valor no era mi experiencia, sino la libertad para que cada una tenga la propia. Podíamos ponerle otras palabras a la maternidad, creo que en un punto ese fue mi aporte.

 

De mi mamá aprendí muchas cosas, pero creo que lo que tengo más presente es esa libertad y esa confianza en que yo podía. Le agradezco también el amor, el inmenso amor. Es una mujer con un humor medio oscuro y es una abuela increíble. La tipa tiene una cabeza diversa, mil veces no estamos de acuerdo y eso está buenísimo. Y tiene un don, y lo descubrí con el nacimiento de la mayor: Nunca me dijo qué hacer, pero cuando levantaba la cabeza desorientada, a la primera que veía era a ella, ahí atenta, a su hija madre. Ojalá yo pueda repetir eso, y no solo con la maternidad eh, digo, en el caso de que mis hijas quieran transitarla. 

 

Frente a lo que aconteció el año pasado muchos vimos la necesidad de reinventarnos. Desde la comunicación sobre todo el cambio fue rotundo. ¿Qué cambios fueron los más notorios para emprendedores y marcas con su comunicación?

Puff, precisamos otra nota para responder esta pregunta, pero en líneas generales se intensificó esto de que en muchos casos la única vidriera posible era la virtual y que, además, el único tráfico ocurría ahí. 

Las marcas, incluso las que durante un tiempo no pudieron vender nada, tuvieron que encontrar el modo de recordarles a sus audiencias que eran importantes en sus vidas. 

Sus comunidades, por otro lado, no eran las mismas. NO somos los mismos. Hay miedo, incertidumbre, hastío, hay de todo. 

Y se resaltó mucho el concepto de “contenido de valor”, porque si una persona se pasa mil horas adelante de una pantalla, solo le va a prestar atención a una marca si lo que esa marca le dice le aporta algo, si es relevante, si le suma. Respetar el tiempo de los demás. 

La comunicación es un fenómeno muy complejo y muchas veces se lo simplifica y eso solo trae frustración. En este contexto quedó bien claro. Saber usar una red social no es saber hacer un plan de comunicación que acompañe los objetivos de una marca. Y por otro lado, como muchos se empezaron a capacitar, se levantó la vara y los usuarios (nosotros) exigimos comunicación de calidad. 

No importa si tenés el mejor producto del mundo si no sabés cómo contarlo. Si nadie saben que existe, no lo compran. Creo que ahora muchos ya se acomodaron o encontraron un tono nuevo o más preciso para este momento. Otros delegaron esa parte, otros no pudieron y otros siguen buscando, y está perfecto. 

La pandemia puso un foco de frente en la comunicación digital y se vieron más claros los errores, las carencias, y también los aciertos, claro. Yo me pasé todo el año pasado repitiendo: “No se trata de comunicar más, se trata de comunicar mejor”. Creo que ese es el aprendizaje que nos va a quedar a todos y que nos a va a servir con o sin pandemia. 

 

Beta, sos una mujer muy activa que va de proyecto en proyecto ¿Qué nuevos proyectos estás cocinando y tenés a futuro?

Mi cabeza suele estar siempre adelante. Con el tiempo logré encontrar en qué formato funciono mejor: Proyectos concretos que empiezan y terminan, con impacto. Así son las agendas, el mazo de cartas con Ohlala, etc. Y en general me gusta trabajar con varios proyectos al mismo tiempo. Cuando un proyecto ve la luz yo ya estoy en otras cosas. Me gusta y los disfruto eh, no es que me olvido. 

En lo inmediato, un libro de ficción, un par de cursos y de ebooks para la plataforma de capacitación (pero con cosas de esas que no se pueden googlear), terminar la agenda 2022, unas campañas de publicidad que me tienen loca de amor, un podcast de entrevistas y arrancar, finalmente, con mi doctorado. Pero en eso ya estoy, lo que más me entusiasma es lo que aún ni pensé. 

 

 

18 mayo, 2021 | 13:25 hs. | Revista OCIO