–Siempre muy cerca de las historias de amor, llegaste a convertirte casi en el ‘cupido’ de las redes, tus seguidores te envían sus historias de amor o desamor ¿Te gusta el feedback que se genera?
 
–¡Me encanta lo que se genera! Porque en todos los casos el objetivo es celebrar el amor, acompañar las tristezas del desamor y también reírse; soy una convencida de que las salidas o historias frustradas, terminan dándonos excelentes anécdotas para aprender, reírnos, empatizar… y eso mismo invito a que hagan mis lectores, a que se tomen las cosas como aprendizaje o como excusa para reír. A nuestra sociedad le viene bien tener más excusas para vivir con humor.

 

–Vivir en otro país sabemos que es satisfactorio en muchos sentidos. ¿Vos, cómo vivís esa realidad a nivel personal?

–Es cierto, es satisfactorio en muchos sentidos, me gusta conocer lugares nuevos, culturas nuevas, gente de todos lados. Pero hay mucho que se extraña. Me pierdo acontecimientos importantes y también momentos del día a día, como los asados de los domingos en familia o los cumpleaños de la gente que quiero. Sin dudas, no es todo color de rosa. Por suerte, vivimos en Argentina algunos meses al año y las redes sociales también ayudan a acortar las distancias.

9 octubre, 2020 | 11:10 hs. | Candelaria Lanzaco