Las várices y las llamadas arañitas vasculares son alteraciones frecuentes del sistema venoso. Aunque muchas veces llaman la atención por su aspecto, también pueden estar acompañadas por dolor, pesadez, cansancio, hinchazón y cambios en la piel.
Por eso, su aparición puede requerir una evaluación médica que permita establecer su origen, evolución y grado de compromiso.
En Córdoba, el Hospital Privado Universitario de Córdoba cuenta con un servicio de Medicina Vascular y Trombosis que realiza el diagnóstico y tratamiento de estas afecciones. Las alternativas se determinan según las características y necesidades de cada paciente.
Várices y arañitas: cuál es la diferencia
Las várices son venas dilatadas en las que existe una alteración del retorno venoso. Además de hacerse visibles, pueden producir sensación de pesadez, molestias y diferentes grados de incomodidad en las piernas.
Las arañitas vasculares, en cambio, son pequeñas venas superficiales que pueden observarse en la piel como líneas rojizas o violáceas.
Aunque son de menor tamaño, en algunos casos pueden constituir una manifestación inicial de una enfermedad venosa. Una evaluación especializada permite determinar cuál es su origen y si necesitan tratamiento.
Dolor, pesadez e hinchazón: cuándo consultar
La aparición de várices o arañitas no es el único motivo para realizar una consulta. Hay otros síntomas que pueden indicar la necesidad de una evaluación.
Entre ellos se encuentran el dolor o la sensación de pesadez en las piernas, la hinchazón y los cambios en la piel.
El diagnóstico resulta clave para determinar el grado de compromiso venoso y definir, en caso de ser necesario, el tratamiento más adecuado.
Qué tratamientos existen
No todas las várices ni todas las arañitas requieren el mismo procedimiento. Según el diagnóstico y las características de cada paciente, existen diferentes alternativas.
Escleroterapia: se utiliza para tratar arañitas y várices pequeñas o medianas. El procedimiento consiste en aplicar una sustancia dentro de la vena para provocar su cierre. No requiere internación y permite una rápida reincorporación a las actividades habituales.
Láser transdérmico: actúa desde la superficie de la piel y puede utilizarse en arañitas y vasos muy finos de las piernas y el rostro. No requiere cortes y la recuperación es inmediata.
Microcirugía: se emplea para extraer várices de mayor tamaño mediante pequeñas incisiones. Al tratarse de un procedimiento poco invasivo, permite reducir los tiempos de recuperación.
Cirugía láser endovascular: está indicada en determinados cuadros de insuficiencia venosa más avanzada. La vena es tratada desde su interior mediante energía láser, sin recurrir a la cirugía tradicional.
La importancia del seguimiento
Gran parte de los tratamientos para las várices y las arañitas se realizan de manera ambulatoria y permiten retomar las actividades habituales en poco tiempo.
Sin embargo, la indicación depende de cada caso. El seguimiento del especialista permite controlar la evolución y evaluar los resultados del procedimiento.
En el Hospital Privado Universitario de Córdoba, el abordaje se realiza a través del servicio de Medicina Vascular y Trombosis y el tratamiento se establece a partir del diagnóstico y la evolución de cada paciente.
La institución cuenta, además, con acreditación de Joint Commission International (JCI).
Para solicitar información o realizar una consulta con el servicio de Medicina Vascular y Trombosis, el Hospital Privado dispone del teléfono 0351-4688888.







